leticia temoltzin del valle

Lic.educación preescolar

Mi biografía

Mi nombre es Leticia Temoltzin del Valle, soy originaria del estado de Tlaxcala, donde radicó hasta la actualidad en compañía de mi pequeña familia, integrada por mi esposo e hija; aunque, de manera constante, convivimos con mis padres, hermanos y sobrinos.

Desde hace doce años ejerzo, con pasión, mi profesión como licenciada en educación preescolar, carrera que elegí por absoluta convicción, vocación y motivación propia pues, desde que tengo memoria, siempre fue mi mayor deseo poder convertirme en educadora a pesar de que en mi familia no es una profesión habitual. Considero que, fueron mis primeras experiencias escolares en la guardería, el preescolar y cursos de verano, los que me alentaron a tomar ese gusto por la docencia, pues sin duda, las fotos y videos de esa época me hacen revivir incontables recuerdos de esa bella etapa de mi vida. Esa trascendencia de las experiencias y aprendizajes vividos son mi principal aliciente día con día en mi salón de clases, con mis alumnos, nada me motiva más que la sola posibilidad de sembrar en esos pequeños una semilla que más tarde demostrará sus frutos, me fascina la idea de que sin importar el paso de los años, yo pueda vivir, a través de lo que comparto con mis alumnos y de contribuir con un pequeño granito de arena para transformar el mundo en el que vivimos. Estoy convencida que, la mejor forma de trascender en este mundo es a través de lo que compartimos con los que nos rodean, y tratándose de niños es lograr casi perpetuarlo.

A lo largo de mi trayectoria laboral, he tenido experiencias únicas e inolvidables que han forjado mi actuar profesional actual. Comencé laborando en el ámbito particular, con los más pequeños y fue sencillamente, estupendo. Continué con la encomienda de fundar una escuela de turno vespertino, ello estuvo inmerso de muchos acontecimientos imprescindibles por mi escasa experiencia y todas las funciones que implicaba por ser escuela unitaria de baja matrícula, desde elegir el mejor nombre para la nueva escuela hasta tocar de casa en casa para convencer a los padres de familia para que inscribieran a sus pequeños conmigo, pintar con ayuda de mi familia mi salón, gestionar recursos y reciclar lo que se pudiera para dotar a los niños de materiales y mucho más. Fue trabajo arduo que pronto rindió sus frutos al incrementarse un grupo al siguiente ciclo y teniendo la aprobación de los padres de la comunidad así como de las autoridades educativas.

El siguiente paso fue incursionar como Asesora Técnico Pedagógica en la misma zona escolar, pero con funciones totalmente distintas, algunas también complejas, porque no todas las maestras aprueban que una chica de poco tiempo en el sistema sea quien les brinde alguna sugerencia o llevará un control de aspectos relevantes de sus funcionamientos escolares, organización y valoración de la práctica docente; sin  duda el apoyo de la supervisora y su auxiliar fue determinante para que todo funcionara de manera óptima.

Posteriormente cambié de escuela, una vez más unitaria, de ese tiempo a la fecha he desarrollado funciones como educadora, teniendo a mi cargo a niños de segundo y tercer grado de preescolar, alternadamente. Constantemente busco, alternativas o estrategias diversas que me permitan brindar experiencias y aprendizajes a mis alumnos acordes a las exigencias de la sociedad actual apegadas también a planes y programas vigentes. Ello me ha dado la posibilidad de conocer a gente experta en diferentes áreas tomando cursos (presenciales y en línea), capacitaciones en temas variados, no solo educativos y, últimamente, con la realización de mi maestría en Ingeniería Educativa con gente a la que admiro y respeto.

Para mí, es absolutamente determinante no detenerme, me agrada plantearme proyectos diversos que me hagan saber que estoy a la vanguardia, que hago lo correcto cada día de mi vida en los diferentes ámbitos donde me desenvuelvo. De ahí mi principal interés por ser parte de este blog, para ayudar, conocer y aprender entre colegas exitosas pues cada día la vida nos coloca ante oportunidades que no debemos desperdiciar, no hay nada mejor que aprender y convivir juntos.

Pin It on Pinterest

Shares
Share This